Cómo empezó todo

"La vi al otro lado del bar y no pude dejar de mirarla hasta que me animé a hablarle".

— Álvaro

"Hicimos contacto visual en un momento y me hipnotizó esa sonrisa adictiva que tiene".

— Sonia

Sonia y Álvaro

Sonia y Álvaro se conocieron una tarde cualquiera, de esas que no prometen nada… hasta que lo cambian todo.

Coincidieron en un bar del centro, entre amigos y conversaciones cruzadas. Bastó una mirada para que algo encajara. Hablaron, rieron, y sin darse cuenta, el resto del mundo dejó de importar.

Desde aquel día, lo que empezó como una casualidad se convirtió en rutina, en complicidad… y en hogar.

Hoy, después de tantos momentos compartidos, saben que aquella tarde no fue suerte.

Fue el comienzo de todo.

Lo nuestro no fue casualidad. Fue inevitable.

Y ahora empieza el capítulo que queremos compartir con vosotros